Mi pasaje por Cancún me llevo a una reflexión profunda sobre el turismo masivo, de esta manera presento mi perspectiva sobre este paraíso conquistado por la industria turística en donde millones de personas pasan cada año en busca de diversión y relajamiento.
Antes de la llegada del turismo, Cancún contaba con una reserva ecológica gigantesca, una banda de arena blanca se encontraba entre el mar y la laguna donde los manglares protegían el ecosistema de la región.
El Cancún que en los años 70 tenia 100 habitantes, hoy en día cuenta con 700 000 personas, tiene uno de los crecimientos demográficos mas fuertes del país, es la prueba irrefutable del motor económico que representa el turismo.
De esta manera presento aquí mis ideas sobre los limites de la industria del turismo sobre el equilibrio entre desarrollo económico y consciencia ecológica.
Es importante analizar como nuestro país es visto desde fuera, y lo que representamos para la gente que nos visita.
Me pregunto si Cancún nos ha servido de experiencia para el desarrollo del turismo en el futuro, y la conservación de nuestra riqueza ecológica y humana.
Pienso que la destrucción no esta justificada por el desarrollo.















